Porque, ¿por qué ir a un restaurante cuando puedes recrear el icónico sabor del Big Mac en casa y sin ingredientes secretos ni payasos de fondo?
Si alguna vez te has preguntado qué le da a ese legendario sándwich "Big Mac" su sabor característico, te contamos un secreto: no es la carne, ni el queso, sino la salsa. Ese capricho cremoso, ligeramente ácido y maravillosamente nostálgico que a todos nos hace desviarnos de camino a casa en algún momento. ¿La buena noticia? Puedes recrear fácilmente este milagro en la cocina de tu casa, sin necesidad de laboratorio ni de un máster en artes culinarias.
Ingredientes para salsa casera para Big Mac:
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- ½ taza de mayonesa
(la base sin la cual no es posible ningún milagro culinario de los años 80) - 2 cucharadas de aderezo para ensalada francés de una botella
(Sí, exactamente ese producto del supermercado que rara vez se usa para la ensalada real) - 1½ cucharadas de salsa de pepino dulce
(Si no tienes condimento, los pepinillos dulces finamente picados serán un buen sustituto) - 1½ cucharadas de cebolla blanca finamente picada
(menos lágrimas, más sabor) - 1½ cucharaditas de vinagre de sidra de manzana
(para ese efecto ligeramente amargo de "hm, hay algo en esto") - ½ cucharadita de azúcar blanca
(porque hasta el vestirse necesita un poco de dulce vida) - ½ cucharadita de sal
(debe resaltar todos los demás sabores, no eclipsarlos) - ¼ cucharadita de pimienta negra
(suficiente para una ligera "patada" sin tirarte de la silla)
- ½ taza de mayonesa

Preparación (o cómo crear magia en menos de 5 minutos):
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- En un tazón pequeño, mezcle la mayonesa, el aderezo francés y la salsa de pepino.
(Aquí es donde comienza la magia: colores, olores, recuerdos). - Agregue la cebolla picada, el vinagre, el azúcar, la sal y la pimienta.
(Mezclar – no confundir.) - Remueve hasta que la mezcla esté completamente suave y cremosa.
(Si ahora mismo no te apetece comértelo todo con cuchara, echa un vistazo a sus deliciosas papilas gustativas). - Tapar y colocar en el refrigerador por al menos 30 minutos.
(La paciencia es una virtud, sobre todo cuando te espera la nostalgia en un vaso.) - Úselo en hamburguesas, sándwiches, tortillas o disfrútelo como salsa para mojar papas fritas.
(Una cuchara tampoco está descartada, no estamos juzgando aquí.)
- En un tazón pequeño, mezcle la mayonesa, el aderezo francés y la salsa de pepino.
¿Por qué esta receta de salsa para Big Mac es genial?
Porque te permite recrear el sabor de uno de los sándwiches más famosos de todos los tiempos en tu propia cocina, sin aditivos misteriosos ni colas. Y porque cada día puede ser un "día Big Mac", solo que con ingredientes de mejor calidad y sin el cartón que envuelve la hamburguesa.
Consejo para gourmets:
Añade una pizca de mostaza molida para darle más profundidad, o unas gotas de pimentón ahumado si te gusta simular que estás en un programa de cocina.
¡Viva la cobertura! ¡Viva la comida rápida casera con sabor a nostalgia! Y la próxima vez que tengas antojo de comida rápida, echa un vistazo al refrigerador. Puede que ya esté escondido tu nueva "salsa secreta" favorita.






