Los 10 perfumes más caros del mundo: no son fragancias, son inversiones que cuestan más que un Rolex
Existe un mundo en el que los perfumes no son solo un accesorio de belleza, sino una declaración de prestigio. En él, las fragancias no se compran por su buen olor, sino porque encarnan una filosofía: estética inquebrantable, singularidad, arte y tradición. Hablamos de perfumes que cuestan tanto como unas vacaciones de verano en las Maldivas o un Porsche usado, y que aún encuentran dueños que no solo los usan, sino que los coleccionan, los conservan y los honran. En este ámbito, ya no hablamos de perfumería, sino de alta costura olfativa, donde cada aroma escribe una novela y cada frasco rezuma lujo discreto. ¡Veamos cuáles son los perfumes más caros!