Fatiga persistente. Mal humor sin motivo aparente. Dolor corporal aunque no haya ocurrido nada especial. A veces no es la edad, el estrés ni el ritmo de vida, sino una clara señal de que al cuerpo le falta vitamina D.
A menudo aceptamos la fatiga, el mal humor y los dolores ocasionales como parte de la vida cotidiana. Los atribuimos al estrés, al ritmo acelerado o a la falta de sueño. Pero a veces la razón no está en nuestra cabeza ni en nuestros horarios, sino... en el cuerpo.
Una de las causas más comunes, pero a menudo pasadas por alto, es deficiencia de vitamina D – un nutriente que tiene un mayor impacto en el bienestar de lo que la mayoría de la gente imagina.
4 señales de deficiencia de vitamina D que la mayoría de la gente confunde con estrés
1. Fatiga crónica sin una causa clara: cuando el descanso no ayuda

Si se siente cansado incluso después de un largo sueño o un fin de semana fuera, no se trata de un agotamiento normal. La vitamina D desempeña un papel importante en la función muscular y el metabolismo energético. Cuando es deficiente, el cuerpo trabaja más lento, la regeneración es más pobre y la fatiga se convierte en una compañera constante.
Este tipo de fatiga no es grave, pero sí persistente. Suele describirse como una sensación de pesadez corporal o falta de energía por la mañana.
2. Un mal humor que perdura, cuando no hay una razón real para estar deprimido.

La vitamina D interviene en la función cerebral y afecta a las hormonas relacionadas con el estado de ánimo. Su deficiencia puede manifestarse como... irritabilidad, disminución de la motivación o malestar general, sin causa externa clara.
Muchas personas atribuyen esta condición al estrés o al clima invernal, pero las investigaciones muestran que la vitamina D juega un papel importante en equilibrio psicológicoNo es una solución para todo, pero podría ser la pieza que falta del rompecabezas.
3. Dolor de huesos y articulaciones: cuando el cuerpo duele sin motivo aparente.

Uno de los signos más típicos de la deficiencia de vitamina D es el dolor óseo. Dado que la vitamina D permite la absorción de calcio, su deficiencia directamente... afecta la densidad ósea.
El dolor suele ser sordo, difuso y no relacionado con el movimiento ni con una lesión. Puede ocurrir en espalda, caderas o rodillas y se confunden fácilmente con el resultado del envejecimiento o una mala postura.
4. Enfermedades frecuentes y recuperación lenta: cuando el sistema inmunológico ya no puede mantener el ritmo.

La vitamina D desempeña un papel importante en el funcionamiento del sistema inmunitario. Si experimenta con frecuencia... resfriados, infecciones de larga duración o recuperación lenta, esto puede ser una señal de que el cuerpo carece de apoyo.
El sistema inmunológico sin suficiente vitamina D funciona con menos eficacia, lo que significa que al cuerpo le resulta más difícil defenderse de los virus cotidianos.
¿Por qué es tan común la escasez?
La mayor parte de la vitamina D se produce en la piel cuando nos exponemos al sol. El problema es que pasamos la mayor parte del tiempo en interiores, En invierno casi no hay sol.Y en verano nos protegemos de ella. Consumimos muy poca vitamina D a través de la dieta, por lo que la deficiencia no es la excepción, sino la regla.

¿Qué puedes hacer?
Si sospecha que hay una deficiencia, tiene sentido Compruebe sus niveles de vitamina D Con un análisis de sangre. Según los resultados, podrá decidir la suplementación adecuada según las recomendaciones de un especialista. No se recomienda tomar dosis altas por cuenta propia.
El cuerpo rara vez grita. Más a menudo, envía señales silenciosas. La vitamina D es un factor pequeño con un gran impacto, y a veces es el eslabón perdido entre sentirse mal y sentirse mejor.





