¿Baños sin cortinas ni persianas? Lo que antes se consideraba un error, ahora se está convirtiendo en una decisión de diseño bien pensada.
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El moho en la lechada de silicona del baño no es solo un problema estético. Es un fenómeno microbiológico que, con el tiempo, también puede afectar la calidad del aire, especialmente si el baño no está bien ventilado. Suele aparecer en forma de manchas negras en las juntas entre la bañera, la ducha y la pared, donde suele acumularse humedad. Su formación se debe a la combinación de un ambiente cálido y húmedo, una circulación de aire insuficiente y la presencia de residuos orgánicos (cosméticos, células cutáneas, etc.), que sirven de alimento para el moho.
Las manchas negras en la silicona alrededor de la bañera o la ducha no son solo un problema estético. Son persistentes, molestas y, siendo sinceros, un poco desagradables, resultado del exceso de humedad, la falta de ventilación y el caos orgánico (restos de champú, gel, jabón y todo lo demás que no debería estar ahí). La mayoría de las veces se trata de moho, que suele instalarse justo donde menos tiempo y ganas tenemos de limpiar. Y una vez que se instala, bueno, no piensa en irse así como así.
Hay cosas que preferirías evitar, como una visita desagradable al dentista o... limpiar el baño. Si bien la primera es al menos un mal necesario, la segunda suele sentirse como una mini maratón de limpieza, llena de olores fuertes, guantes protectores y una lechada que nunca se blanquea del todo. ¿Y si te dijéramos que hay una manera elegante de evitar esta situación?
El desagüe del baño tiene un talento increíble: se obstruye justo cuando menos tiempo, paciencia y energía tienes. Quizás acabas de darte una ducha larga, te lavaste la cara después de un día duro o simplemente querías cepillarte los dientes con normalidad, y de repente notas que el agua no sale. En lugar de un flujo elegante, te encuentras con un charco de jabón, pelo y... no sabemos qué más. ¿Cómo desatascar un desagüe del baño?
¿Alguna vez has mirado tu grifo cromado y te has preguntado cuándo pasó de ser un grifo brillante a uno aburrido? Buenas noticias: la solución está más cerca de lo que crees y cuesta prácticamente nada. ¿Cómo limpiar el cromo?
En una era en la que cada mililitro y cada momento de concienciación cuentan, IKEA entra en el mundo de la transformación del baño con la nueva colección BERGVATTNET: un homenaje al uso inteligente del agua, sin comprometer la estética ni la comodidad.
La vida en casa puede ser una especie de competición acrobática, sobre todo cuando hay azulejos mojados en el baño, alfombras resbaladizas y una toalla inalcanzable. IKEA ha ido un paso más allá con la colección BÄSINGEN: una gama de productos inclusiva para quienes buscan mayor comodidad, seguridad y confianza en casa.
¿Alguna vez has dejado tu maquillaje (polvos, rímel o labial) en el estante junto al espejo sin pensarlo? El baño puede parecer el lugar más apropiado para guardarlo, ya que es donde lo usas. Pero la verdad es que no es la mejor decisión, y hay varias razones para ello. ¿Guardas tu maquillaje en el baño?
Pocas cosas en un apartamento son tan obvias —y a la vez tan ingratas de olvidar— como la alfombra del baño. La pisamos con los pies mojados cada mañana, lleva nuestras huellas varias veces al día y, mientras tanto, absorbe con calma la humedad, las bacterias e incluso el moho. Mientras lavamos las toallas y cambiamos la ropa de cama con esmero, permanece en la sombra de las tareas domésticas, hasta que empieza a oler a humedad.
Juntas. Esas discretas líneas entre azulejos que solemos ignorar hasta que una mañana, mientras intentamos tomarnos un café tranquilamente, nos clavan la mirada en el alma. Se oscurecen lentamente, adquiriendo tonos que ni siquiera elegirías para un abrigo de invierno, y empiezan a desprender olores que nos recuerdan vagamente a un baño de sótano descuidado de los 90. ¿Cómo se limpia la junta?
El baño suele ser un lugar donde, además de la cal y el jabón, también se acumula la frustración. Fregar la bañera, quitar manchas, encontrar la proporción perfecta entre limpiador y valentía... ¿te suena? Cuando se acumulan unos pelos en el desagüe y unas manchas que ni el limpiador más publicitado puede quitar, llega un momento en que prefieres llamar al equipo de reformas y empezar de cero. Olvídate del vinagre, el bicarbonato y diez limpiadores diferentes. Todo lo que necesitas para un baño reluciente es... crema de afeitar. Y una escoba. Sí, has leído bien.










