No sucede de repente. No con una sola frase ni un solo evento. Sucede gradualmente, como el apagado silencioso de una luz en una habitación que antes estaba llena de energía. El hombre sigue ahí, la relación sigue ahí, pero algo cambia. El interés ya no es el mismo. Y la pregunta no es si ella es suficiente. La pregunta es qué sucede con la dinámica cuando la admiración se vuelve evidente.
una mujer
El hogar de una mujer feliz no se siente perfecto, se siente cómodo. No hay necesidad de control ni de impresionar, sino de comodidad y equilibrio. Un espacio hecho para vivir, no para presumir, y son estas pequeñas señales de que una mujer feliz vive allí.
Una mujer fuerte no ve las relaciones como un lugar donde sobrevivir, sino como un lugar donde crecer. Por eso sus límites son claros, sus valores son firmes y su lealtad, sobre todo, hacia sí misma.
A veces una mujer no dice que está enfadada porque simplemente está cansada de decir tonterías.
Una mujer fuerte puede dirigir una empresa, terminar una maestría, mudarse sola a otro continente, pero cuando ama, se olvida del cinturón de seguridad. Una mujer fuerte no cae a menudo, pero cuando cae, cae profundamente. No por debilidad. Todo lo contrario.
Entra silenciosamente, pero domina al instante. Cuando está cerca, los hombres se olvidan de los demás, pero cualquiera que juegue con ella puede cansarse rápidamente. Esta mujer no es para cualquiera.
¿Quién dijo que no puedes usar faldas largas si mides menos de 165 cm? ¿A menos que tengas talla de modelo? ¿Te han dicho que siempre tienes que usar tacones para parecer más alta? ¿Cansada de estos consejos anticuados para mujeres petite?
En un mundo donde el ritmo de vida es cada vez más acelerado y las agendas cada vez más apretadas, las mujeres a menudo hacen malabarismos con el trabajo, la familia, los amigos y sus propias ambiciones, todo ello mientras se mantienen al día con las constantes fluctuaciones hormonales, los ciclos menstruales y los consiguientes desafíos de la menopausia. Por eso, no es de extrañar que nuestros cuerpos a veces pidan a gritos un apoyo extra, aunque preferimos ignorarlo diciendo "simplemente estoy cansada". De hecho, a menudo necesitamos más que una buena noche de sueño y una taza de café: necesitamos vitaminas.
¿Cómo se despide una mujer fuerte? ¡Con respeto por sí misma!
Su voz no cambia. Su risa no cambia. El silencio entre frases cambia. Esta es la prueba de que la mujer tiene otro.
Una mujer que ha perdido la confianza no ama menos: ama con más inteligencia. Y de lo contrario.
¿Por qué sigues esperando que tu hombre tome una decisión? ¿Por qué sigues creyendo que cambiará? ¿Cuántas veces tienes que demostrarte a ti mismo que mereces más de lo que Él está dispuesto a darte?











